Oscar Esteban Guerrero Hernández

30 años – Maestría y PTC
Universidad Tecnológica de Izucar de Matamoros.

El conocimiento es fundamental en el desarrollo de un país, en cualquier ámbito y dicho conocimiento se puede adquirir en todas las instituciones  y centros educativos.

Ceeci es un centro de estudios especializado que se ha caracterizado por los logros académicos y profesionales de sus alumnos y profesores, también por el compromiso que su titular Israel Aguilar Hernández ha mostrado con respecto a la sociedad de esta región de influencia y sus alrededores.

El pasado 25 de noviembre de 2010 realicé mi examen profesional de grado, en el que junto a mis compañeros de equipo, presentamos un sistema que permite generar perfiles de docentes y de cursos de capacitación basados en documentos electrónicos, estos perfiles se obtienen a través de diferentes métodos estadísticos que permiten extraer palabras significativas de dichos documentos, posteriormente, utilizando coeficientes de similitud podemos comparar la semejanza que exista entre el perfil de un docente y el perfil de un curso de capacitación, todo esto con la finalidad de apoyar al Programa de Formación Docente del Subsistema de Universidades Tecnológicas. El desarrollo de este proyecto me permitió obtener el grado de Maestro en Sistemas Computacionales aprobado por Unanimidad con Mención Honorífica, por la Universidad Popular Autónoma de Puebla (UPAEP).

Sin embargo, este logro se materializó también con el apoyo de las asesorías que recibí en Ceeci, las cuales, me permitieron cursar de manera satisfactoria algunas materias del plan de estudios de Maestría.

Agradezco la disponibilidad y las facilidades que brinda Israel y el Ceeci, y me despido con la seguridad de que las siguientes líneas lograrán que alumno, reflexiones con respecto a la importancia que tiene la lectura ligada al conocimiento:

En la antigüedad había un sabio que era reconocido en todo el mundo por el vasto conocimiento que tenía, un día un joven pidió al sabio la oportunidad de ser su aprendiz, el sabio accedió a la petición de aquel joven y después de un tiempo…, el aprendiz comentó lo siguiente: ‘señor sabio, ya llevo muchos años siendo su fiel discípulo, pero, no he alcanzado ni un poco de la sabiduría que usted posee, ¿qué debo hacer para ser un sabio?’, el sabio lo observó directamente a los ojos, tomó una manzana, la mordió…, la masticó y antes de tragar lo que había remolido entre sus dientes, la saco de su boca…, la puso en la palma de su mano y dijo a su discípulo: anda, come de esto que está en mi mano. El discípulo no daba crédito a lo que había escuchado y dijo: ‘señor, yo no puedo comer eso, usted lo acaba de masticar…’, el sabio lo observó nuevamente y le dijo: mi querido discípulo, desde que llegaste como mi aprendiz has estado haciendo lo mismo: ‘comer lo que yo ya he masticado’

Jóvenes, éxito y…. “Muerdan la Manzana.”

Contacto: os_guerrero@hotmail.com

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